CIENCIAS EXACTAS Y NATURALES

Hallan en Brasil uno de los perezosos gigantes más grandes y resuelven un enigma de casi 200 años

El estudio internacional, con participación de científicos del CONICET, amplía el conocimiento sobre la megafauna de la región centro-oriental del continente y cierra una investigación iniciada a mediados del siglo diecinueve.


Reconstrucción hipotética del perezoso gigante Ocnotherium giganteum, por Jorge A. González.
Fotografía del investigador del CONICET François Pujos, junto a ejemplares de perezosos gigantes de Brasil. Gentileza investigador.
Fotografía del paleontólogo Castor Cartelle, curador del Museo de Historia Natural de Minas Gerais, descubridor de los nuevos restos de Ocnotherium giganteum, durante su estudio. Gentileza investigador.
Reconstrucción tridimensional del cráneo de Ocnotherium giganteum. Gentileza investigador.
Reconstrucción tridimensional del cerebro y de los nervios craneanos de Ocnotherium giganteum. Gentileza investigadora.
Reconstrucción tridimensional del cráneo de Ocnotherium giganteum, mostrando los senos paranasales (en rojo) y el oído interno (en verde). Gentileza investigador.
Historia evolutiva de los perezosos gigantes milodóntidos. Gentileza investigador.

Un equipo internacional de científicos, coliderado por François Pujos, investigador del CONICET en el Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA, CONICET-UNCUYO-Gob. Mza.) y Castor Cartelle, curador del Museo de Historia Natural de la Pontificia Universidad Católica y profesor de la universidad de Belo Horizonte en Minas Gerais, describió en un reciente trabajo a Ocnotherium giganteum, un perezoso gigante desconocido hasta ahora que habitó el actual Brasil hacia el final del Pleistoceno. En el trabajo también participó Alberto Boscaini, investigador del CONICET en el Instituto de Ecología, Genética y Evolución de Buenos Aires (IEGEBA, CONICET-UBA). El estudio fue publicado en la prestigiosa revista Zoological Journal of the Linnean Society. Los modelos tridimensionales del cráneo, el cerebro y el oído interno fueron dados a conocer en MorphoMuseuM.

Los resultados del trabajo, donde se presenta cerca del noventa por ciento del esqueleto del animal, confirman la singularidad de esta especie y lo distinguen de otros perezosos gigantes contemporáneos como Glossotherium, Mylodon o Lestodon. Su existencia se sitúa en los últimos momentos de relativa estabilidad ecológica, poco antes de la extinción de gran parte de la megafauna sudamericana, ocurrida hace aproximadamente doce mil años.

“La megafauna sudamericana es relativamente bien conocida en el Cono Sur del continente, especialmente en la región pampeana. Sin embargo, nuestro conocimiento sigue siendo mucho más limitado en otras áreas, como las regiones andinas, la costa del Pacífico o los trópicos e inter trópicos, como el territorio que hoy corresponde a Brasil”, comenta Pujos.

El estudio abarcó un detallado análisis anatómico de un conjunto de restos fósiles hallados por Castor Cartelle en las décadas de 1980 y 1990 en las grutas de Toca dos Ossos, Toca das Onças y Brejões, en las regiones brasileñas de Bahía y Minas Gerais, completando así una línea de investigación que ya contaba con registros preliminares sobre este animal (tres dientes) desde mediados del siglo XIX y que no había sido resuelta hasta ahora.

“El uso de técnicas tomográficas sobre las muestras fósiles nos permitió explorar en detalle las estructuras internas del cráneo y reconstruir su laberinto óseo (oído interno), así como el cerebro, los nervios, la vascularización craneana y los senos paranasales, aportando información clave sobre su paleobiología y modo de vida. Su oído interno es relativamente pequeño, lo que no implica necesariamente una capacidad auditiva reducida. La configuración general externa de su cerebro es similar a la de otros perezosos, con bulbos olfatorios muy desarrollados, lo que sugiere un olfato altamente eficiente, probablemente utilizado para la búsqueda de alimento y la detección de depredadores o congéneres. Por otra parte, los dos tercios posteriores de su cráneo se encuentran ampliamente neumatizados, una condición que, en grandes mamíferos, suele interpretarse como una adaptación para reducir el peso del cráneo, facilitando así los movimientos de la cabeza y del cuello. Ocnotherium giganteum poseía aproximadamente cincuenta vértebras. Su miembro anterior era relativamente corto, pero dotado de gran movilidad, con una mano prensil de cinco dedos. En contraste, el miembro posterior era muy robusto y curvado, y su pie presentaba una marcada torsión hacia adentro, una característica común en los perezosos gigantes”, relata Pujos.

El análisis filogenético muestra que Ocnotherium giganteum pertenece al grupo de los milodontinos con rasgos que evidencian una marcada convergencia evolutiva con los lestodontinos. “Los resultados indican que se trata de una forma claramente endémica de una región geográfica restringida de la costa atlántica de Brasil”, agrega Boscaini.

En este sentido, el científico comenta se trata de la novena especie de milodóntido del Pleistoceno registrada en Brasil, y una de las más grandes conocidas hasta el momento, con una masa aproximada de dos toneladas con un cráneo robusto y una dentición singular que lo diferencia de otros perezosos gigantes.

Por otro lado, el estudio paleobiológico sugiere que Ocnotherium giganteum se desplazaba principalmente en cuatro patas, aunque en ocasiones podía adoptar una postura bípeda. Finalmente, su piel estaba reforzada por miles de osteodermos, pequeñas estructuras óseas, un rasgo también presente en algunos miembros de esta familia.

Por último, otro aspecto relevante del estudio destaca potenciales interacciones entre Ocnotherium giganteum y seres humanos. “El análisis de un húmero de Ocnotherium, actualmente en estudio, presenta numerosas marcas de origen antrópico que indicarían que fue descuartizado por los primeros humanos que llegaron al continente. Aunque no es posible determinar si fue cazado o si se trató de carroñeo, estos restos evidencian que formó parte de la alimentación de los primeros Homo sapiens del continente”, concluye el científico.

Referencias bibliográficas

François Pujos, Gerardo De Iuliis, Alberto Boscaini, Dawid A. Iurino, André Strauss, Luciano Vilaboim, Leonard J. S. Tsuji and Cástor Cartelle (2026). The neotropical giant ground sloth Ocnotherium giganteum (Xenarthra, Mylodontinae) from the Late Pleistocene of Brazil: anatomy, paleoneurology, and phylogenetic relationships. Zoological Journal of the Linnean Society 206(3), zlag008. https://doi.org/10.1093/zoolinnean/zlag008

François Pujos, Gerardo De Iuliis, Alberto Boscaini, Dawid A. Iurino, André Strauss, Luciano Vilaboim, Leonard J. S. Tsuji and Cástor Cartelle (2026). 3D models related to the publication: the neotropical giant ground sloth Ocnotherium giganteum (Xenarthra, Mylodontinae) from the Late Pleistocene of Brazil: anatomy, paleoneurology, and phylogenetic relationships. MorphoMuseuM, e289. https://doi.org/10.1093/10.18563/journal.m3.289