CIENCIAS EXACTAS Y NATURALES

Confirman la degradación global del permafrost en los polos y las regiones de montaña

Sesenta y cuatro expertos de diversos países reunieron información proveniente de ciento cincuenta y seis sitios de monitoreo distribuidos en el Ártico, la Antártida y zonas montañosas de alta altitud, como la Cordillera de los Andes. En el estudio participó un investigador del CONICET Mendoza.


Hielo de permafrost en Siberia, foto sacada para el autor por un integrante de la expedición a la península de Yamal, Rusia, 2012 Participación en el Congreso Mundial de Permafrost en Salekhard, Siberia Occidental. Gentileza investigador.
Pingo atacamensis en Atacama, Chile, foto del autor con el Prof Buchroithner como escala. Gentileza investidor.
Hielo cemento de permafrost en los Andes Centrales. Gentileza investigador.

Un equipo internacional de investigación, en el que participó un científico del CONICET, confirmó en un estudio publicado recientemente en la revista Communications Earth & Environment (Nature Portfolio), la degradación global del permafrost, el suelo que permanece congelado durante dos o más años consecutivos. La investigación, que recopiló mediciones obtenidas entre 2000 y 2024, evidencia un incremento significativo en el grosor de la capa activa periglacial, la porción superior del suelo que se descongela y congela todos los años sobre el permafrost, en diversas regiones del mundo, un dato clave debido a que el aumento del espesor de esta porción superficial del suelo puede contribuir de manera directa a la emisión de gases de efecto invernadero, alterar el equilibrio de los ecosistemas y aumentar el riesgo de sufrir desastres naturales.

Para confirmar este resultado, sesenta y cuatro expertos de diversos países reunieron información proveniente de ciento cincuenta y seis sitios de monitoreo distribuidos en el Ártico, la Antártida y zonas montañosas de alta altitud, como la Cordillera de los Andes.

La investigación cuenta con el aporte de la unidad de investigación en Geocriología en los Andes de Mendoza del Instituto Argentino de Nivología, Glaciología y Ciencias Ambientales (IANIGLA, CONICET-UNCUYO-Gob. Mza.), dirigida por el investigador del CONICET, Dario Trombotto Liaudat. El científico explica que el fenómeno ocurre en la superficie de los glaciares de escombros (formados por suelo permanentemente congelado) a lo largo de la Cordillera de los Andes. Y agrega que el engrosamiento de la capa activa y la reducción del espesor del permafrost no se limitan a estas geoformas, sino que también se observan en suelos andinos de altura, en laderas sombrías y con estructuras del terreno que aíslan y conservan el hielo bajo la superficie.

Al analizar los cambios de esta estructura geológica formada por el congelamiento permanente del subsuelo, durante las últimas dos décadas, los investigadores determinaron que las tasas de incremento de la capa activa periglacial varían según la geografía. “La profundización de esta estructura geológica de origen criogénico, entre 2000 y 2024 muestra una tasa de incremento de hasta 55% y 38% en sitios ubicados en las regiones ártica y antártica respectivamente, pero de más del 90% en los sitios ubicados en las montañas y en el Tercer Polo, es decir en la región del Hindu Kush-Himalaya (HKH) y la meseta tibetana en Asia, lo que demuestra la extensión de la ´degradación´ mundial del ambiente con permafrost en el primer cuarto del siglo XXI”, detalla Trombotto Liaudat, quien actualmente se encuentra estudiando zonas con permafrost degradado en los Montes Daisetsu (Isla de Hokkaido) y otras de baja altura en Japón que, pese a no encontrarse en el contexto climático esperado, conservan aún suelo congelado o hielo oculto en el subsuelo.

La investigación también logró identificar cómo influyen las características del terreno en los cambios en la capa activa periglacial. Los mayores cambios se observaron en regiones montañosas, donde se duplicó en varios sitios; sin embargo, aquellas áreas que poseen suelos orgánicos superficiales gruesos y una alta concentración de hielo en el subsuelo mostraron las variaciones más pequeñas. Respecto a los desencadenantes climáticos en el Ártico, el trabajo reveló que los cambios son atribuibles al aumento actual de los días de deshielo provocados por la temperatura del aire, seguidos por incrementos en la precipitación líquida total (lluvias a mayores alturas y sobre estructuras congeladas), que también fueron detectados en los Andes Centrales.

Referencia bibliográfica:

Streletskiy, D.A., Nyland, K.E., Shiklomanov, N.I. et al., 2026. Long-term monitoring of active layer thickness confirms global permafrost degradation. Communications Earth & Environment 7, 671. https://doi.org/10.1038/s43247-026-03824-1