CIENCIAS BIOLÓGICAS Y DE LA SALUD

Investigadora del CONICET Mendoza estudia la hidatidosis y el rol de los perros en su ciclo

Echinococcus granulosus es un parásito responsable de causar la enfermedad conocida como hidatidosis.


Sophia Di Cataldo en el laboratorio del IMBECU

Sophia Di Cataldo, investigadora del CONICET e integrante del Laboratorio de Medicina y Endocrinología de la Fauna Silvestre del Instituto de Medicina y Biología Experimental de Cuyo (IMBECU, CONICET-UNCUYO), forma parte de un proyecto de investigación que estudia la presencia ambiental de Echinococcus granulosus en la provincia de Mendoza, el parásito responsable de causar una enfermedad conocida como hidatidosis, que se transmite principalmente de perros y zorros a cabras y, eventualmente, a humanos en zonas rurales.

Es una enfermedad endémica en Argentina, con mayor presencia en el sur del país, aunque también se han reportado casos en el centro y el norte. En la provincia los registros se concentran principalmente en el departamento de Malargüe, donde se han observado prevalencias en un diez por ciento del ganado caprino. Sin embargo, es necesario ampliar los muestreos para determinar estos valores con mayor precisión.

“Recientemente hemos obtenido financiamiento del Ministerio de Salud y Deportes de la Provincia de Mendoza para poder hacer la vigilancia ambiental de la presencia del parásito en distintos establecimientos del sur de la provincia. Esperamos con esto contar con más información actualizada que nos permita desarrollar e implementar medidas de control contra la hidatidosis”.

Sophia Di Cataldo explica que el contagio del animal al ser humano ocurre cuando la persona ingiere de manera accidental huevos microscópicos del parásito, que son eliminados en la materia fecal de perros y otros animales carnívoros como los zorros. “Estos huevos pueden contaminar el agua o los alimentos que consumimos, lo que facilita la transmisión. El ser humano no forma parte obligatoria del ciclo biológico de este parásito, sino que actúa como un hospedador accidental”, añade la investigadora.

Esta enfermedad genera quistes en pulmón, cerebro e hígado que, dependiendo el tamaño y cantidad, pueden comprometer seriamente las capacidades pulmonares, digestivas y cognitivas y puede prevenirse tomando precauciones como: realizar la faena de ganado caprino y ovino en mataderos certificados, evitar dar vísceras crudas a los perros (ya que en ellas se encuentran quistes del parásito que infectan a los carnívoros), mantener medidas de higiene y limpieza, como así también desparasitar a los perros.

“En tiempos de globalización, los estudios de enfermedades zoonóticas, es decir, que se transmiten de los animales a las personas, son de suma relevancia. El COVID, sin ir más lejos, comenzó como una enfermedad zoonótica. Entonces estudiar este tipo de patógenos nos permite poder entender cómo es la dinámica de estas enfermedades”, concluye la experta.